Parte
VII
Fingir
durante días fue para Ariadna una verdadera tortura.
Si en
algún momento llegó a pensar que Adrián la dejaría tranquila, se
equivocó.
Su
hermano estuvo pendiente de ella como un guardián.
La
cuidó, la mimó, no la perdió de vista.
Incluso
Ariadna se sintió agobiada.
Pero
la gota que debía colmar el vaso estaba aun por llegar.
Fue
el día que Iván celebró su cumpleaños.
Como
era normal organizó una gran fiesta, a la cual invitó a sus vecinos
y amigos, en especial a Ariadna.
Entre
la espada y la pared la joven no tuvo otra opción que mentir a su
hermano diciéndole que iría, lógicamente no pensaba acudir ni
loca.
Cuando
Adrián regresó de la fiesta estaba enfurecido.
No
podía creer que Ari le hubiese dejado en tan mala situación.
Estaba
abochornado.
Como
un huracán entró al salón contemplando iracundo a su hermana.
-¡Que
te ocurre Ari!_le gritó histérico.
Ella
lo miró inmune.
-¿A
que te refieres?
-¡Ohhhh!_explotó_no
te hagas la tonta_replicó enfadado_me has hecho quedar mal delante
de Iván.
Ariadna
se encogió de hombros.
Aunque
en el fondo se sintió dolida de ver a Adrián tan enfadado se excusó
de forma ingenua.
-Al
final tuve un dolor horroroso de cabeza y me tumbé en el sofá,
luego me dormí y bueno....
-Eres
increíble Ari_le sopló su hermano incrédulo_no me puedo creer que
de nuevo me intentes engañar...
Ella
abrió los ojos desmesurada.
-Lo
se todo, se que me engañaste para no ir a la excursión, y
ahora...ahora me humillas delante de mi amigo.
-Yo-o-o
-¡Déjalo!_le
gritó_¿sabes? Iván es el tío más estupendo y legal que conozco.
Adrián
avanzó unos pasos y se giró.
-No
te merece_siseó entre dientes.
Ariadna
dio un respingo. Entonces se levantó con rapidez y alcanzó a su
hermano.
-¿Que
te ha dicho de mi?_quiso saber exasperada.
Adrián
la miró resignado.
-Iván
solo sabe hablar cosas bonitas de ti. Esta muy enamorado.
-¿En-a-am-o-o-rado?_tartamudeó
ocultando su nerviosismo.
-Si,
enamorado, pero tu no cambiarás, ¿verdad?
Ariadna
titubeó incomoda.
-Ven_le
indicó para que se sentara en el sofá.
-¿Que
ocurre?_preguntó extrañado.
-Creo
que empiezo a sentir algo por Iván.
-¿Amor?
-Puede_reconoció
avergonzada.
-¡Eso
es maravilloso!_se alegró Adrián.
Ella
negó con la cabeza.
-No,
no lo es.
-¿Por
qué?
-Tengo
miedo.
-¡Oh
Ari, mi niña bella!_la besó con fervor sobre la frente_no debes
tener miedo, Iván no es como ese cabrón de M....
-Calla_le
rogó_no lo digas.
Adrián
sonrió ante el genio de su hermana.
-¿Y
como esta Iván?
-Dolido_le
recriminó en sus palabras.
-¿Tu
crees que debería hablar con él y contarle lo que estoy sintiendo?
-Es
lo mejor_la apretujó contra su pecho_pero date prisa, mañana se
marcha a la ciudad.
Ariadna
asintió energéticamente y siguió abrazada a su hermano largo rato... Continuará
Este Relato como todo los texto del blog
esta bajo mi propiedad
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Anna Soler Segura




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